GUAIMARAL: LA IGLESIA.
Se afirma que construir iglesia es consolidar pueblo. En el caso de Guaimaral se cumplió tal afirmación. Pues según los viejos, luego de que un señor de apellido Soto, llegara al pueblo con sus dos hijos como ayudantes, contratado para levantar la iglesia, el pueblo tomó auge y empezó a predominar frente al ambiente de finca. Aquella primera construcción tenía paredes de barro, estructura de madera redonda, techo de palma amarga y puertas de madera labrada. Por el recuerdo y la edad de las personas de entonces el hecho debió ocurrir alrededor de 1915.
En 1945, mientras en el mundo se hablaba del Hitler y Churchill, en Guaimaral se hablaba de don Francisco Canedo, un albañil que llegó desde la ribera momposina, contratado para reconstruir la iglesia. Esta vez con paredes de ladrillo quemado, techo de teja juanasanchera, piso de cemento cuadriculado, estructura de madera aserrada, puertas y ventanas de madera cepillada. En el año 2005 algunos viejones recordaban que siendo muchachos salían de la escuela con la profesora Juana Verdugo, iban hasta el Caño Grande a traer en hombro uno o dos ladrillos, según la capacidad personal.
Recuerdan también la gran festividad que se realizó un día tres de mayo para inaugurar la nueva iglesia, cuyo tamaño era el triple de la anterior. Su alto campanario, en el centro del frente, terminaba en una vistosa cruz de cemento, lo mismo que sus dos columnas esquineras a lado y lado, dos metros más bajas que la central. Sus puertas, ventanas y mobiliario eran lujosos, lo mismo que su altar. Comentaban que hasta en Guamal empezaron a ponerse celosos de tan bonita iglesia, por su vistosidad. Además, porque en los pueblos cercanos seguían con su casita de palma y en muchos ni siquiera habían podido construir una.
Sin duda, aquella fue una época de esplendor para Guaimaral, no sólo por su nueva iglesia sino por otros logros alcanzados para su vida de pueblo. En este sentido, se reconoce la importante participación de personas que habían llegado como inmigrantes y echaron raíces en el pueblo. Entre ellos don Ladislao Muñoz, quien construyó la mejor casa del pueblo en una esquina de la primera calle; los hermanos Agapito y Pedro Villarruel; Don Anicasio Calleja, entre otros. Ellos y personas oriundas, con visión futurista, se apersonaron del progreso guaimaraluno y fueron artífices de varios logros comunitarios.
Otras Transformaciones de la Iglesia: En 1973, a raíz de críticas que consideraban mal orientado hacia el sur el frente de la iglesia, pues el Puerto del Suán (o de Manuela Rangel) ya no era la entrada principal y que las iglesias mejor debían mirar hacia el norte o hacia el oriente, luego de reuniones, la mayoría de la comunidad decidió invertir la posición. Entonces se colocó el frente mirando hacia el norte, se cambió el techo de teja por zinc y se decoraron las paredes interiores con pinturas de motivos sagrados. Ello implicó adquirir los dos predios contiguos al nuevo frente a fin de poder construir la plaza respectiva al frente, pues la vieja plaza quedó en la parte trasera, así la iglesia quedó con dos plazas. La nueva y amplia plaza posee una cancha polideportiva y un parque en cuyo centro se levanta un monumento a la Virgen María, patrona del pueblo. Dos detalles acerca de la nueva plaza son que: primero: los predios adquiridos pertenecían a don Beatriz Rangel Ramos, uno y a doña Petronila Barriosnuevos Florián, el otro; segundo: en el parque inicialmente se hizo una caseta comunal para reuniones y fiestas.
Otro dato acerca de la iglesia fue que en el año 2002 se volvió a cambiar el zinc del techo y se eliminaron las pinturas de las paredes interiores.
Tomado del Libro: GÉNESIS DE GUAIMARAL
Unidad IV: ORNATO Y SERVICIOS.
Autor: URIEL VILLALOBOS CADENA.
0 comentarios:
Publicar un comentario