MI CARTA MUDA (MM-001)
Desde mi propia cárcel
sin poder escribir
doblé la hoja de papel
una y otra vez.
Luego, la tiré por allí
contra el suelo soez
no muy lejos de mí
y empezó a moverse
como queriendo abrirse.
Desesperado, por mi tragedia,
de no encontrar en mi mente
lo que deseaba escribir,
la agarré entre mis manos,
la arrugué, la estrujé
y con toda mi fuerza
la boté, lo más lejos que
pude.
Zumbó en el aire
y rebotó varias veces,
contra las piedras,
hasta que, extenuada, se
detuvo,
lejos de mi furibunda presencia.
Más, al instante, otra vez,
con una terquedad humana,
empezó a abrirse,
ante mi impertérrita mirada
y la brisa, alcahueta,
la acercó a mi, nuevamente.
Entonces, trémulo y triste,
me senté a su lado
y en cada quiebre, cruce y
arruga
de sus blancas caras,
pude observar atónito,
toda mi existencia,
mudamente descrita.
Justo, lo que deseaba
contarte;
por eso, te la remito ahora.
Léela, querido amigo
y no te preocupes por
contestarla.
¡Ya sé tu respuesta!
UVC: Dic. 25 / 2008
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